Archivar paraAgosto, 2007

No quiero

No quiero verte, ya no quiero…

Los dos sabíamos que esto iba a suceder, desde el momento que te fuiste, supimos que nada volvería a ser igual y es que yo no podré ser igual. No quiero hacer realidad las promesas, nos hemos equivocado de sueños, me has dejado pensar y ahora no tengo escapatoria, tengo que hacerlo, pero no quiero, no hay lugar para ti, ahora me doy cuenta, no debiste irte, no debiste dejarme así, ahora, ya no quiero no hay motivo para seguir.

Nunca debimos empezar un juego, un juego perverso de poesía y sueños, un juego confuso donde tu y yo inventamos el universo. Y ahora, todo es tan real, ahora te miro y ya no te veo y me sobra tu presencia y me sobran tus palabras y me sobran ganas de pedirte que volvamos atrás y olvidemos todo esto.  Tendríamos que haber parado hace ya mucho tiempo, ahora tú estás con ella y yo no te echo de menos.

Ahora sé que nunca seremos lo que creímos porque ya tenemos lo que queremos, no vuelvas y no me pidas que te acompañe, porque no puedo, sé que no saldrá bien, sé que ambos nos arrepentiremos si tratamos de hacer realidad este estúpido sueño.

Historia de una Huida

Decidimos por las buenas, dejarlo todo atrás, probar por una vez, la sensación que da el aire de la libertad.

Sin ataduras, sin motivos, sin explicaciones, sin obligaciones, sólos tu, yo y el equipaje. Decidimos huir, sólo unos días, saber que es lo que tiene de sorprendente la vida y decidimos que eso sólo lo podíamos hacer en mutua compañía…

Y así empezó nuestra huida y así decidimos burlarnos un poco de aquellos que jamás nos seguirían.

Y así terminó todo, así acabó la huida, pues es dificil seguirte cuando no quieres ser seguido, porque es difícil seguierte cuando ya no creo en tus pasos… se ha perdido la magia ya no hay razón para huir juntos… ese era nuestro gran espejismo, esa fue nuestra gran escapada, las personas que nos conocen no quedaron perplejos, porque antes de huir, ya estábamos demasiado viejos.