Historia de una Huida

Decidimos por las buenas, dejarlo todo atrás, probar por una vez, la sensación que da el aire de la libertad.

Sin ataduras, sin motivos, sin explicaciones, sin obligaciones, sólos tu, yo y el equipaje. Decidimos huir, sólo unos días, saber que es lo que tiene de sorprendente la vida y decidimos que eso sólo lo podíamos hacer en mutua compañía…

Y así empezó nuestra huida y así decidimos burlarnos un poco de aquellos que jamás nos seguirían.

Y así terminó todo, así acabó la huida, pues es dificil seguirte cuando no quieres ser seguido, porque es difícil seguierte cuando ya no creo en tus pasos… se ha perdido la magia ya no hay razón para huir juntos… ese era nuestro gran espejismo, esa fue nuestra gran escapada, las personas que nos conocen no quedaron perplejos, porque antes de huir, ya estábamos demasiado viejos.

Dejar un comentario