A través de la cristalera entra la luz de la calle, es difícil saber si es de día o si ha caído la noche. Despierto y veo que sigues durmiendo, no quiero estar despierta si tú no vas a estar conmigo. Cierro los ojos y caigo otra vez en un profundo sueño.
Es una habitación bonita y hemos esparcido trozos de nosotros por todas partes, aquí y allá, miles de objetos se mezclan en un desorden sin sentido. Teléfonos, música, bolsas, medicinas, alimentos, todo aderezado con ropa y calcetines y zapatos, zapatos rotos, planos, con o sin tacón, zapatos por todas partes.
Estás de espalda. Hay pocas cosas mejores que dormir junto a ti, se equivocaron las canciones de amor, se equivocaron los poetas. Dormir sintiendo el calor de tu abrazo y despertar en tus ojos… hay pocas cosas que describan mejor el amor.
Sé que te vas, otra vez, te vas. Se acabaron las noches a tu lado, tenemos que separarnos. Ya no me duelen tanto las despedidas, ahora sólo me duele tu ausencia.
En ocasiones amanece, pero el sol no aparece en el horizonte…y es inutil pedirte que te quedes


