Archivar paraAbril, 2008

Volemos

¿Por qué en los aviones siempre hace frío?

Se han empeñado en que todo el equipaje de mano ha de ir en los compartimentos superiores, últimamente siempre es así, ya no me dejan meterlos bajo el asiento delantero como antes. Miro por la ventana y pienso en mi libro, en mi libro y en el MP4 que se quedaron dentro del bolso en el compartimento. Me tapo un poco con la manta y me acurruco como puedo. Cuando se viaja sola la ventanilla no siempre es la mejor opción… ahora para salir al pasillo tengo que pedir permiso. Acomodo un poco la cabeza y cierro los ojos.

Recuerdo la primera vez que un avión me separó de ti. ¿Fue la primera vez? en realidad fue la segunda, pero la primera apenas si sabía lo que estaba dejando atrás… Sonrío un poco tratando de imaginarme llorando durante todo el vuelo, recuerdo la cara de compasión de la señora que se sentaba a mi lado cuando le pedí que me permitiera salir al baño.

Miro otro poco por la ventana, aún no se ve tierra.

Me miro disimuladamente, miro mi vestidito, toda una tradición, no puede faltar un vestidito. Pienso si será la vestimenta más adecuada, quizá haga frío. Aún es junio, quizá no lleve la ropa apropiada. Desde aquí arriba es difícil saber que tiempo hace en tierra, parece que abajo no hay problemas, el sol luce y las nubes no lo ocultan, desde aquí arriba es imposible pensar que allá abajo alguien pueda no ser feliz.

Al fin se empieza a ver algo de tierra…

Me esperas al otro lado de las puertas, llego agotada, cargada de maletas y no hace tanto calor como esperaba. Me abrazas, fuerte, fuerte… sé que quieres besarme, pero ahora yo sólo quiero abrazarte, sentirte… habrá tiempo para los besos. Abrazarte y comprobar que ya estoy en casa, que ya he llegado, que todo va bien.

Miras mis zapatitos planos:

-¿Y esos zapatos? ¿hoy no llevas tacones?

-No, tengo que estar cómoda… vengo para quedarme.

La vida misma

“Esa escena me pareció terrorífica, la vi cuando era una niña…”

Me tumbo a tu lado ruedo un poquito sobre mi misma y paso mi mano sobre tu pecho, me gusta tu torso, es cálido y suave, acariciarlo te hace más real, más alcanzable…Hoy estoy algo juguetona, juego un poco antes de darte un beso.

-Cuéntame de que va la película.

– ¿La saga completa?

– Sí, cuéntame la historia…

Tu hablas y hablas, yo te interrumpo, hoy estoy juguetona a veces sólo pregunto. Quiero saberlo todo. Todo de ti, todo lo que te gusta y lo que te disgusta, todo lo que has querido y todo lo que has perdido. Quiero ser capaz de imagina que es lo que han vi

sto esos ojos en los que ahora me reflejo.

Charlamos y charlamos, hay tantas cosas que contar… sonrío y tonteo un poco, jugueteo con mis dedos sobre tu barriga, te tiro del pelo… me besas, sabes que te estoy escuchando.

“Eres maravillosa”…

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Morir de esperar

Ya no hay canciones tristes, sólo canciones de amor…

Te espero, te espero con mis medias y mis taconcitos, con mi dulce acento, con mi trite voz. Te espero en silencio y a voz de grito, te espero…

Despertar con dolor cabeza, dormirme con los ojos ardiendo, empapar la almohada, recorrerte en sueños, sonreir a las nubes, enfadarme por nada. Te espero…

No hay relato alegre que contar basado en el futuro. No hay cuentos que inventar cuando se vive en uno. Este es mi relato alegre, no hay nada mejor que tenerte… no seré feliz en un futuro, lo soy desde que te tengo. Por eso no pude escribir mi cuento, me equivoqué al empezar, me equivoqué en el tiempo.Cada mañana te dedico una sonrisa, cada noche un pensamiento, un pensamiento y mil caricias. Pronto te dedicaré mis besos…entonces, como ahora, será una hermosa historia.

Y morir durante la espera traerá un final feliz:

“no está muerta, sólo duerme…” “duerme y sueña, no la despiertes”