… te ataré con todas mis fuerzas.
Me gusta recorrer tu piel. Me gusta pasar mis dedos, tímidos como mariposas, por tu cuerpo. Posarlos un momento y disfrutar del tacto cálido, suave que me ofrece. Me gusta ser parte del juego en el que te acaricio, sin que casi te des cuenta, y cierro los ojos y disfruto al tenerte tan cerca. Adoro el tacto de tu piel.
Me gusta el calor de tus labios, siempre dispuestos a un beso o una sonrisa. Me gusta tu boca que se dispara en una avalancha de palabras o se cierra fuertemente concentrada. Me gusta cuando se ríe, cuando se enoja o dibuja una “O” de sorpresa. A veces me gusta, simplemente, cuando está quieta… tan silenciosa, guardiana de todo lo bueno que puede llegar a ofrecerme.
Me gusta despertar a tu lado y esperar tranquila a que despiertes para comenzar un nuevo día sólo si es a tu lado… Me gusta, me gusta tu pelo, tus ojos, tu cuerpo, tus manos… me gustas.
