Archivar paraLetters

Y ya nadie me escribe diciendo…

…No consigo olvidarte…

Duerme… duerme la ciudad, duermen los coches, mi perro, es tarde, ya duerme la noche. Todo parece tranquilo, pronto yo también dormiré. Tu bailas, bailas y ríes, No es difícil imaginarte. Me parece verte charlando, alegre, siempre alegre, con esos ojos brillando y esa boca, tan dulce, que se dispara en todas las direcciones tratando de seguir tus pensamientos.

Tu bailas, pronto yo dormiré…

Parece otra noche, otra noche más lejos del calor de tus brazos… hace ya seis meses que me acostumbré a estar a tu lado, a tu acento, a tu mirada, a tu risa, hace ya seis meses que te vi bailar, reír, disfrutar… tan maravilloso, tan adulto, tan pequeño… Hace seis meses ya desde que supe que jamás te dejaría marchar.

Baila, baila y ríe, yo bailaré junto a ti en sueños. No pares, no dejes nunca de hacerlo. Y mientras lo haces quizá yo baile pensando que hace ya seis meses que aprendí lo que es el amor.

…ojalá que estuvieras conmigo…

Buenas noches

Hoy estás triste y yo te extraño tanto…

Algún libro en la repisa, una manta, un desayuno a medias, una sonrisa.

Muñecas y figuritas, tu música junto a la mía.

Tu mano en mi mano y un perro dormitando en el sofá.

No pido tanto ¿no?

No me dejes

Y pedirte al odio que te quedes conmigo, no ahora, sino siempre…

Y el frío que cala en los huesos y ver hermosa la ciudad, las montañas nevadas y saber que esa vez ya no lo será más. Y todo se vuelve confuso, se mezclan risas y lágrimas.

Abrazarte tan fuerte que duele y sentir tu cuerpo para no olvidar en la distancia, en el tiempo tu olor, tu peso tu voz, tus beso… me secas la lágrimas, he llorado demasiado, sigue haciendo demasiado frío, pero es otro frío el que me preocupa, el frío que nos va a separar. Un aeropuerto más y otro adiós.

De fondo música flamenca a nuestros pies tu ciudad, nubes de forma caprichosa y alguien que baila. Un señor se aleja indignado “Lamentable” susurra, reímos… todavía quedan días para cogernos de la mano y pasear.

yo sigo

Te sigo amando, como en Madrid, como en aquellas desaforadas noches de amor, risas, juegos y altos techos, te sigo amando como te amé hace 7 años, te sigo amando como te amaré el próximo año… nada ha cambiado, cuando te veo sé que mi lugar está a tu lado… Te sigo llorando, como en aquel metro, rumbo a una despedida, como aquella noche en el asiento trasero de mi coche…

Te espero siempre mi amor… eres mio, no puede ser de otra manera… sé que un día volverás…

La Novaliente

Hay una parte de tu vida que tengo censurada.

Hay una parte de tu historia que me duele de una manera terrible. Es esa parte donde las dudas se vuelven demasiadas y resultan tangibles. Hay una parte de llantos y ausencias de distancias y sueños donde me veo reflejada y pienso que quizá algún día tu ausencia será algo más que la falta de ti, que será frío y vacío, que será certeza de que jamás volveré a verte, que me hace pensar que algún día, ya cansado, cerrarás la puerta y no podré retenerte porque ya no tendré nada que ofrecerte sino unos ojos empañados en lágrimas y este dolor.

Hay una parte de ti que me duele imaginar, esa parte donde me siento tan frágil, tan dependiente, esperando que algún día todo sea demasiado difícil y aquello que escribimos quede abandonado al tiempo y la distancia, olvidado por ambos, que carezca de significado. Ese lugar donde tú ya no me escribes y yo no merezco un relato.

Te has ido, yo me he quedado, aún estoy demasiado triste, tú sin embargo ya estás acostumbrado. Creo que ya no hay más que escribirte… creo que he escrito demasiado.

« Artículos anteriores