si amanece

A través de la cristalera entra la luz de la calle, es difícil saber si es de día o si ha caído la noche. Despierto y veo que sigues durmiendo, no quiero estar despierta si tú no vas a estar conmigo. Cierro los ojos y caigo otra vez en un profundo sueño.

Es una habitación bonita y hemos esparcido trozos de nosotros por todas partes, aquí y allá, miles de objetos se mezclan en un desorden sin sentido. Teléfonos, música, bolsas, medicinas, alimentos, todo aderezado con ropa y calcetines y zapatos, zapatos rotos, planos, con o sin tacón, zapatos por todas partes.

Estás de espalda. Hay pocas cosas mejores que dormir junto a ti, se equivocaron las canciones de amor, se equivocaron los poetas. Dormir sintiendo el calor de tu abrazo y despertar en tus ojos… hay pocas cosas que describan mejor el amor.

Sé que te vas, otra vez, te vas. Se acabaron las noches a tu lado, tenemos que separarnos. Ya no me duelen tanto las despedidas, ahora sólo me duele tu ausencia.

En ocasiones amanece, pero el sol no aparece en el horizonte…y es inutil pedirte que te quedes

Y dejarme vencer

Parece que últimamente son las lágrimas mis fieles compañeras. Siempre dispuestas a aparecer volviendo salado mi rostro a su paso. Parece que a alguien se le olvidó decirme que no era fácil…

Y aquí estan, en silencio, caen pesadas mojando todo, caen y se expanden como este dolor, como ese nudo en la garganta. Tan cálidas, tan frías, silenciosas, siempre amargas. Parecen no querer abandonarme y mis ojos están ya cansados, ¿existirá como para la risa, un límite para el llanto?

Son de esas lágrimas que esconden mil y un secretos, de esas que aparecen y nadie ve, de esas que se escurren, que duelen, que mojan la almohada cuando no llega el sueño…

Me pides que escriba, ya no sé escribir… ahora sólo estoy tocada y en breve estaré hundida… ¿me prestas tu mano para seguir?

Y ya nadie me escribe diciendo…

…No consigo olvidarte…

Duerme… duerme la ciudad, duermen los coches, mi perro, es tarde, ya duerme la noche. Todo parece tranquilo, pronto yo también dormiré. Tu bailas, bailas y ríes, No es difícil imaginarte. Me parece verte charlando, alegre, siempre alegre, con esos ojos brillando y esa boca, tan dulce, que se dispara en todas las direcciones tratando de seguir tus pensamientos.

Tu bailas, pronto yo dormiré…

Parece otra noche, otra noche más lejos del calor de tus brazos… hace ya seis meses que me acostumbré a estar a tu lado, a tu acento, a tu mirada, a tu risa, hace ya seis meses que te vi bailar, reír, disfrutar… tan maravilloso, tan adulto, tan pequeño… Hace seis meses ya desde que supe que jamás te dejaría marchar.

Baila, baila y ríe, yo bailaré junto a ti en sueños. No pares, no dejes nunca de hacerlo. Y mientras lo haces quizá yo baile pensando que hace ya seis meses que aprendí lo que es el amor.

…ojalá que estuvieras conmigo…

Buenas noches

Hoy estás triste y yo te extraño tanto…

Algún libro en la repisa, una manta, un desayuno a medias, una sonrisa.

Muñecas y figuritas, tu música junto a la mía.

Tu mano en mi mano y un perro dormitando en el sofá.

No pido tanto ¿no?

No me dejes

Y pedirte al odio que te quedes conmigo, no ahora, sino siempre…

Y el frío que cala en los huesos y ver hermosa la ciudad, las montañas nevadas y saber que esa vez ya no lo será más. Y todo se vuelve confuso, se mezclan risas y lágrimas.

Abrazarte tan fuerte que duele y sentir tu cuerpo para no olvidar en la distancia, en el tiempo tu olor, tu peso tu voz, tus beso… me secas la lágrimas, he llorado demasiado, sigue haciendo demasiado frío, pero es otro frío el que me preocupa, el frío que nos va a separar. Un aeropuerto más y otro adiós.

De fondo música flamenca a nuestros pies tu ciudad, nubes de forma caprichosa y alguien que baila. Un señor se aleja indignado “Lamentable” susurra, reímos… todavía quedan días para cogernos de la mano y pasear.

Entradas más recientes » · « Entradas más antiguas